El presidente chileno Gabriel Boric anunció este lunes 2 de febrero la inscripción de la candidatura de su antecesora, por considerar que «encarna fielmente los valores de la ONU» y «expresa esperanza compartida» en que «América Latina y El Caribe hagan oír su voz en la construcción de soluciones colectivas a los tremendos desafíos de nuestro tiempo».
La Cancillería mexicana argumentó en un comunicado oficial que la postulación de Bachelet «refleja la voluntad compartida de los países para contribuir al fortalecimiento del sistema multilateral» y puso énfasis en su «amplia experiencia» en la «conducción de procesos políticos complejos».
Asimismo, destacó su «reconocida capacidad para facilitar el diálogo y su compromiso con los valores fundamentales de las Naciones Unidas» que constituyen «un aporte sustantivo para avanzar hacia una organización más eficaz, representativa y orientada al bienestar de las personas».
El ministerio de Relaciones Exteriores consideró que el liderazgo de Bachelet, que gobernó a Chile entre 2006 y 2010 y fue Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, «contribuirá al pleno cumplimiento de los propósitos y principios consagrados en la Carta» de la máxima organización internacional.