La organización advirtió que dichas disposiciones poseen un carácter extraterritorial, lo que impacta no solo a Cuba y a su población, sino también a otros Estados y al normal funcionamiento de las relaciones económicas internacionales. En ese sentido, denunció que estas políticas vulneran principios fundamentales del orden jurídico global y del sistema multilateral.
El movimiento considera que estas medidas constituyen una violación flagrante de los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, así como del derecho internacional y de las normas que rigen las relaciones amistosas entre los Estados, subraya el documento.
Asimismo, reiteró su llamado al Gobierno estadounidense para que ponga fin a su bloqueo económico, comercial y financiero, principal obstáculo para el desarrollo pleno de Cuba, y exigió la eliminación de las sanciones adicionales impuestas desde 2017.