El conflicto se intensificó hace dos semanas, cuando ambos países se impusieron aranceles recíprocos del 30 %, luego de que el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, acusara al Gobierno colombiano de no combatir de forma efectiva a las mafias que operan en la frontera común.
Según relató Petro, el planteamiento fue realizado durante su primer encuentro con Trump en la Casa Blanca, donde solicitó la intervención del mandatario estadounidense para superar la crisis diplomática y comercial con Ecuador, uno de los aliados estratégicos de Washington en la región.
Hasta el momento, ni el Gobierno de Estados Unidos ni el de Ecuador se han pronunciado oficialmente sobre una eventual gestión diplomática para reducir las tensiones entre Bogotá y Quito, mientras se mantienen vigentes las medidas arancelarias impuestas por ambos países.