«China urge a EE.UU. a retomar el diálogo con Rusia sobre la estabilidad estratégica«, afirmó Lin Jian, vocero de la Cancillería, quien manifestó que esa es también la expectativa compartida por la comunidad internacional para evitar una nueva carrera armamentista.
El 5 de febrero concluyó el Tratado START III, el último pacto de control de armas que unía a EE.UU. y Rusia.
El presidente ruso Vladímir Putin propuso el 22 de septiembre de 2025 a su homólogo estadounidense, Donald Trump, prorrogar su cumplimiento durante un año a partir de la fecha de expiración, pero la Casa Blanca no respondió.
En su lugar, Trump propuso horas atrás a través de su red social, mientras el tratado agonizaba, trabajar en un pacto para el control de armas nuevo, al que llamó más moderno y mejorado, en vez de extender el tratado.
Asimismo, demanda que cualquier negociación ponga topes a China, a lo que Beijing se niega pues manifiesta que su arsenal es mínimo y responde a sus necesidades de defensa.
El Gobierno de China negó cualquier intención de participar en una carrera armamentista, al tiempo que reiteró que mantiene su arsenal nuclear en el nivel mínimo necesario para garantizar su seguridad nacional, en medio del vencimiento del Nuevo Tratado de Reducción de Armas…
El diplomático chino instó además a Washington y Moscú a discutir los pasos que seguirán después de la conclusión del acuerdo mencionado, el cual limitaba los arsenales nucleares a un total de 700 misiles desplegados, 1.550 ojivas nucleares y 800 vectores, ya sea en reserva o desplegados.
El Tratado START, que fue firmado en 2010 por un periodo inicial de diez años, se extendió hasta el 5 de febrero de 2026, cinco años después, en el año 2021.