Por Jessica Leal
La Organización de Naciones Unidas pidió a Estados Unidos que abra una investigación independiente sobre el asesinato de Renee Good en la ciudad de Minneapolis a manos de un agente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
Hecho que derivó en acusaciones por parte de las autoridades locales contra el ICE y contra la Casa Blanca, que defendió la actuación de esa corporación. Recordó el vocero del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Jeremy Laurence.
“Según el Derecho Internacional, el uso intencionado de la fuerza letal solo es permisible como una medida de último recurso frente a un individuo que representa una amenaza inminente para la vida”
Renuncia de Joe Thompson
Joe Thompson y otros dos fiscales federales renunciaron a la Fiscalía para el Distrito de Minnesota por presuntos desacuerdos con el Departamento de Justicia tras el homicidio de Renee Good, confirmó el diario The New York Times.
El medio detalló que Thompson y los otros fiscales dimitieron debido a la “renuencia del Departamento de Justicia a investigar” al agente que le disparó a Good, así como por una supuesta presión del Departamento de Justicia para investigar a la viuda de la ciudadana estadounidense.
Thompson ha sido una figura clave en el procesamiento de casos de fraude en Minnesota. Recientemente, Thompson anunció cargos adicionales en una investigación más amplia a la de las instancias federales.
Afirmó que 14 programas de Minnesota diseñados para distribuir fondos de Medicaid están siendo investigados por “fraude significativo”, que podría ascender a miles de millones de dólares.
La renuncia de Thompson fue seguida por la de otros altos funcionarios, incluyendo al fiscal federal adjunto Harry Jacobs, jefe de la división penal y segundo al mando en casos de fraude, y la del fiscal federal adjunto Thomas Calhoun-Lopez.
Implicaciones del gobierno de Trump
El gobierno de Donald Trump determinó poner fin al estatus de protección temporal, TPS por sus siglas en inglés, para Somalia, lo que afectará a miles de somalíes que viven en Estados Unidos.
Aunque no se tiene una cifra exacta y actualizada, una concentración significativa de somalíes vive en Minnesota, especialmente en Minneapolis, y en comunidades como en la ciudad de Lewiston, en el estado de Maine, conformando la diáspora somalí más grande de Estados Unidos.
De acuerdo con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, los somalíes tienen hasta el 17 de marzo para abandonar Estados Unidos, bajo amenaza de que, de lo contrario serán deportados.