Celebrada en el complejo Bharat Mandapam hasta el 20 de febrero, la cumbre busca reequilibrar la gobernanza de la IA, históricamente dominada por potencias como Estados Unidos y China.
El gobierno indio la presenta como una plataforma para que las naciones del Sur Global tengan mayor voz en la definición de normas éticas, técnicas y económicas.
“La IA debe servir a la mayoría, no solo a unos pocos”, afirmó el Ministerio de Tecnología de la Información, al subrayar que esta es la primera cumbre del tipo organizada fuera del G7.
La cumbre subraya una brecha crítica: según Natasha Crampton, directora de responsabilidad en Microsoft, la adopción de IA en el Norte Global es casi el doble que en el Sur. Este desequilibrio refuerza la urgencia de foros como el de Nueva Delhi, donde las naciones del Sur puedan definir sus propias prioridades: acceso a infraestructura, transferencia de tecnología y soberanía algorítmica.
Entre los asistentes figuran los presidentes Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil) y Emmanuel Macron (Francia), así como ejecutivos de primer orden: Sam Altman (OpenAI), Sundar Pichai (Google), Dario Amodei (Anthropic) y Demis Hassabis (Google DeepMind).
Macron y el primer ministro indio, Narendra Modi, compartirán escenario el 19 de febrero en el marco de una visita bilateral. Modi describió en redes sociales el lema del encuentro como “bienestar para todos, felicidad para todos”.
Tres ejes: personas, progreso y planeta
La agenda se estructura en torno a los llamados “tres sutras”:
Personas: acceso inclusivo, protección de menores, equidad de género.
Progreso: empleo, innovación, fuerza laboral preparada para la IA.
Planeta: sostenibilidad ambiental y uso responsable de recursos.
Se realizarán más de 500 sesiones, incluyendo paneles sobre seguridad vial en India, interacción de mujeres del sur de Asia con la IA, y evaluación de riesgos sistémicos.
El lema “Sarvajana Hitaya, Sarvajana Sukhaya” guía la agenda. El Ministerio de Capacitación exhibe sistemas de orientación profesional con IA, mientras que la nueva misión “Create in India” busca integrar a 60 millones de microempresas al comercio digital mediante interfaces de voz y APIs interoperables.
La cumbre sigue a encuentros anteriores en Bletchley Park (2023), Seúl (2024) y París (2025), donde se firmaron declaraciones sobre seguridad y gobernanza. Sin embargo, Estados Unidos se negó a suscribir el compromiso de París, argumentando que una “excesiva regulación podría matar un sector transformador”.
Esta postura contrasta con el enfoque de la Unión Europea y varios países del Sur Global, que abogan por marcos vinculantes para prevenir abusos, discriminación algorítmica y explotación laboral.
Aunque India aún no ha desarrollado un modelo fundacional competitivo frente a EEUU o China, ha emergido como segundo mayor mercado de OpenAI, con cerca de 100 millones de usuarios semanales y proyecciones de 72 millones de usuarios diarios de ChatGPT para finales de 2025.
Asimismo, la nación ya avanza en soberanía tecnológica: ha desarrollado 12 modelos fundacionales en sus 22 lenguas oficiales y pronto iniciará la producción comercial de semiconductores con Micron. Con cómputo a 65 rupias la hora por GPU y 68.000 millones de dólares en inversiones comprometidas por gigantes tecnológicos, el país apuesta por ser un nido de implementación, no solo de consumo.
Sam Altman, quien en 2023 calificó de “totalmente inútil” la idea de que equipos indios pudieran competir en IA, ahora afirma que el país podría convertirse en un líder “full-stack”, capaz de construir sistema completos, no solo consumirlos.
Sin embargo, el auge de la IA también representa una amenaza para la industria tecnológica india, valorada en 283.000 millones de dólares. El banco Jefferies estima que los centros de llamadas podrían perder hasta el 50 % de sus ingresos para 2030 debido a asistentes de voz impulsados por IA.
“No eliminará empleos, sino funciones”, señaló el empresario Peush Bery, al destacar que surgen nuevas ocupaciones, como la curación de datos para reconocer acentos regionales.
India escaló al tercer lugar en el Índice Global de Competitividad en IA de la Universidad de Stanford en 2025, superando a Corea del Sur y Japón. No obstante, expertos advierten que el país aún tiene un largo camino para rivalizar con las potencias tecnológicas.
Un reciente informe gubernamental recomienda priorizar la innovación basada en aplicaciones como salud, educación y agricultura, en lugar de competir en modelos de lenguaje masivos.
La cumbre ha transformado Nueva Delhi: las principales avenidas lucen pancartas con el rostro de Modi, y los precios hoteleros se han disparado. Se espera que más de 250.000 personas asistan al evento, distribuidas en 70.000 metros cuadrados de exhibición con 300 expositores y 500 startups.