El Líder Supremo, Ali Khamenei, despejó el camino político al recordar que “lo que desde el primer instante de la Revolución Islámica puso nerviosos a los estadounidenses fue que se anunció que la injerencia en Irán está prohibida; el país pertenece a la nación iraní”.
Al mismo tiempo, el presidente Masoud Pezeshkian ordenó al canciller Abbas Araghchi preparar las negociaciones conforme a la estrategia nacional del diálogo como vía para una solución pacífica y en defensa de los derechos reconocidos por el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP).
Con el respaldo de gobiernos regionales aliados, la delegación iraní acudió a Mascate para una primera reunión con enviados estadounidenses, un encuentro que contribuyó a apaciguar las amenazas de guerra y sentó las bases para nuevas rondas diplomáticas.
Desde Teherán, las autoridades consideraron que el encuentro evidenció un entendimiento inicial para continuar la vía diplomática, subrayando que “lo importante son los hechos”.
En rueda de prensa, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Esmail Baqaei, confirmó que esta primera ronda tuvo como objetivo evaluar la seriedad de la otra parte.
De acuerdo con el diplomático, aún no se abordaron cuestiones de fondo, las cuales quedarán definidas en próximas negociaciones que determinarán el rumbo del proceso diplomático.
Las conversaciones en suelo omaní concluyeron varias horas después, tras un intercambio de opiniones, consideraciones y enfoques entre las delegaciones iraní y estadounidense.
Durante el proceso, los mensajes fueron transmitidos a través del ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr Albusaidi, quien actuó como intermediario en este nuevo intento por reactivar el diálogo.
Irrespeto estadounidense a la diplomacia
En junio de 2025, Estados Unidos entró de manera directa en la agresión israelí contra Irán y bombardeó las instalaciones nucleares de Fordow, Natanz e Isfahán.
Con este ataque, la administración de la Casa Blanca irrespetó el diálogo retomado entonces en Mascate, en el marco del intento por alcanzar un nuevo acuerdo tras la retirada unilateral de Washington del pacto nuclear de 2015.
En la misma línea de hostilidad, Trump y funcionarios estadounidenses reconocieron su implicación en los disturbios ocurridos en enero en la República Islámica, hechos que causaron la muerte de civiles y daños a la propiedad pública.
Paralelamente, el gobierno estadounidense impuso nuevas sanciones, lanzó amenazas directas contra el Líder Supremo y desplegó portaaviones en la región, elevando la tensión del escenario.
Irán renueva posiciones desde la soberanía
El presidente Masoud Pezeshkian afirmó que las recientes conversaciones indirectas entre Irán y Estados Unidos representaron un “paso adelante”.
Pezeshkian enfatizó que la nación iraní “siempre ha respondido al respeto con respeto, pero no tolera el lenguaje de la fuerza”.
Por su parte, el canciller Abbas Araghchi señaló que Irán ha pagado un alto precio por sostener un programa nuclear pacífico y capacidades de enriquecimiento, un costo que responde a necesidades nacionales.
El jefe de la diplomacia describió el enriquecimiento y el programa nuclear como esenciales para sectores como la agricultura y la salud, así como para futuras necesidades de combustible nuclear y el funcionamiento de centrales nucleares.
Araghchi subrayó que la insistencia en el enriquecimiento no responde solo a razones técnicas, sino también a principios de independencia y dignidad nacional.
Durante una reunión con una delegación militar encabezada por el comandante en jefe del Ejército, el general Amir Hatami, el canciller destacó que Irán entra a los escenarios diplomáticos con mayor confianza y fortaleza gracias a la preparación y solidez de sus Fuerzas Armadas.
A pocas horas del 47 aniversario de la Revolución Islámica, el Líder Supremo, Ali Khamenei, afirmó que el verdadero poder nacional no reside únicamente en el poderío militar, sino en la voluntad, la motivación y la unidad del pueblo, instando a la nación iraní a mantenerse vigilante frente a presiones y conspiraciones externas.