Consideró que lo que sucedió “fue un cobarde ataque de personas que se esconden en medio de la oscuridad para tratar de seguir dañando la memoria instalada por las familias que buscan a sus desaparecidos”.
A través de redes sociales, señaló que no es la primera vez que es atacado el antimonumento, instalado desde hace 10 años.
El colectivo, expuso que la agresión “es parte de una estrategia de desmantelamiento de la memoria instalada en todo Paseo de la Reforma”, al tiempo que acusaron al gobierno de la Ciudad de México.
La orden, agregó, “es desmantelarlos y dejar a la ciudad limpia, sin fichas de desaparecidos y sin ningún rastro de protestas ni denuncias en el contexto del mundial de futbol”, el próximo año.