Maarifasasa, una palabra swahili que significa “educación”, simboliza tanto la herramienta como el método para abrir oportunidades reales para los jóvenes en las tecnologías digitales.
Según el Banco Mundial, el desempleo juvenil en el África subsahariana tiene un promedio del 14%, con picos que a veces superan el 30%.
Sin embargo, el continente es el hogar de la población más joven a nivel mundial que aprende rápidamente la tecnología digital.
Esa brecha evidente entre el potencial demográfico y las oportunidades reales está en el corazón del enfoque de Maarifasasa.
“Nuestros jóvenes son el motor de la transformación de África. Al darles acceso a habilidades digitales, no solo estamos creando empleos, sino que estamos construyendo el futuro del continente”, indicó Okello Robert.
El objetivo es claro: capacitar, apoyar e integrar de manera sostenible a un millón de jóvenes africanos en profesiones digitales: desarrollo web, ciberseguridad, ciencia de datos, marketing digital, inteligencia artificial y más.
La iniciativa se basa en un ecosistema de actores locales e internacionales, incluyendo universidades, startups, centros de capacitación y empresas de tecnología.
Maarifasasa implementa un modelo de aprendizaje híbrido: plataformas de e-learning, talleres prácticos, mentoría y pasantías corporativas. Se presta especial atención a la inclusión de las mujeres y los jóvenes rurales que, a menudo, son marginados de los circuitos digitales tradicionales.
Las asociaciones estratégicas con las empresas de tecnología garantizan oportunidades profesionales concretas. Para 2030, Maarifasasa espera no solo generar un millón de empleos, sino también crear un efecto dominó en toda la economía de África.
La tecnología digital es vista como una palanca clave para el crecimiento inclusivo y sostenible.
Al multiplicar las oportunidades de empleo y emprendimiento, la iniciativa tiene como objetivo reducir la pobreza, fomentar la innovación local y fortalecer el papel de África en la economía global.