El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, criticó a «servicios de inteligencia» extranjeros, en una clara alusión a Estados Unidos, de intentar instrumentalizar las recientes protestas sociales en el país persa.
En un mensaje divulgado este viernes, el Presidente del Parlamento afirmó que esos intentos por desvirtuar el descontento legítimo de los iraníes y convertirlo en una «batalla urbana violenta y armada» han fracasado debido a la «conciencia histórica» del pueblo iraní.
Qalibaf insistió en que las autoridades iraníes nunca confundirán a «manifestantes legítimos con mercenarios extranjeros» y reafirmó que el Estado «abraza a sus queridos hijos», en un intento por distanciar las demandas socioeconómicas internas de cualquier injerencia externa.
En una advertencia explícita dirigida al presidente estadounidense, Qalibaf elevó el tono de la confrontación. Sostuvo que, tras lo que Teherán considera una «confesión oficial» de Washington de estar involucrado en asuntos internos de Irán, todas las instalaciones y fuerzas estadounidenses en la región se convierten en «objetivos legítimos» para posibles represalias militares de las fuerzas armadas iraníes.