“Conocíamos su plan. Allí donde no ganaran, estaban preparados para atacar a la gente con machetes”, declaró Museveni durante un acto en Rwakitura, en el oeste del país, ante militantes de su partido, el Movimiento de Resistencia Nacional (NRM).
El mandatario, de 81 años y en el poder desde 1986, se refirió específicamente a un incidente ocurrido en Butambala, en el centro de Uganda, la noche posterior a las elecciones, en el que murieron al menos diez simpatizantes de la Plataforma de Unidad Nacional (NUP), partido liderado por Wine. Según el propio cantante, cuyo nombre real es Robert Kyagulanyi, los fallecidos eran seguidores del diputado Muwanga Kivumbi, quien perdió su escaño.
“Cuando Kivumbi perdió, bandas armadas con machetes atacaron los colegios electorales y varias personas fueron abatidas (por las fuerzas de seguridad)”, afirmó Museveni, calificando a Wine como un “traidor” y un “terrorista”.
“Este es un consejo gratuito para todos los que lanzan amenazas: por favor, detengan lo que están haciendo porque sabemos todo y, de una manera pacífica o no pacífica, mantendremos la paz en Uganda”, añadió.
Los resultados oficiales fueron anunciados por la Comisión Electoral (EC), aunque fueron rechazados de inmediato por Bobi, quien denunció “fraude masivo” y violencia estatal. Paralelamente, tanto la Policía como las Fuerzas de Defensa del Pueblo de Uganda (UPDF) negaron las acusaciones de Wine.
El portavoz del Ejército, Chris Magezi, calificó las denuncias de “absurdas” y “falsas”.
Mientras, el vocero policial, Kituuma Rusoke, las tildó de “engañosas e infundadas”. Rusoke reconoció, sin embargo, que hubo “víctimas mortales” en Butambala tras enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del orden, quienes detuvieron a varias personas por atacar una comisaría y un centro de recuento.