La controversia surgió luego de que Machado afirmara haber entregado su Premio Nobel de la Paz a Trump, a quien atribuyó haber “liberado a Venezuela del dictador Nicolás Maduro”. El gesto fue difundido públicamente y generó reacciones inmediatas, lo que llevó a la Fundación Nobel a fijar postura mediante una publicación en la red social X.
En su comunicado, la Fundación recordó que una de sus misiones centrales es “salvaguardar la dignidad de los Premios Nobel y su administración”, conforme a la voluntad expresada por Alfred Nobel en su testamento. Subrayó que los premios se otorgan a quienes han aportado “el mayor beneficio a la humanidad” y que existen reglas precisas sobre quiénes tienen la facultad de conceder cada galardón.
“Por tanto, un premio no puede, ni siquiera simbólicamente, ser transferido o distribuido posteriormente”, señaló de manera tajante el organismo, al desautorizar cualquier reinterpretación política o personal del reconocimiento.
La aclaración busca cerrar el debate en torno a la supuesta cesión del Nobel y reafirmar que, más allá de gestos o declaraciones públicas, la titularidad del premio y su significado institucional no pueden modificarse una vez otorgados.