Según Qassem, el movimiento no impone condiciones previas para la conformación del organismo ni para el inicio de sus tareas, aunque espera un desempeño profesional e independiente.
Qassem subrayó que el interés de Hamas en Gaza es garantizar el éxito de la comisión para asegurar la provisión de asistencia y apoyo al pueblo palestino.
Al mismo tiempo, añadió que el movimiento palestino coordina con mediadores para presionar a Israel a fin de permitir que la comisión opere sobre el terreno en el enclave, en un contexto de retos complejos que exigen alta capacidad de gestión.
La semana pasada, Hamas informó que una delegación de su liderazgo en Gaza, encabezada por Khalil Al-Hayya, visitó El Cairo para acelerar la segunda fase del proceso, incluida la formación del comité administrativo y la retirada completa de las fuerzas de ocupación de Gaza.
En paralelo, el diario británico Financial Times publicó un informe sobre las invitaciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a países europeos para sumarse a un “Consejo de Paz” en Gaza, y las reacciones dispares en el continente.
De acuerdo con el reporte, Trump busca reunir un equipo diverso para unos esfuerzos que califica de “históricos y extraordinarios”, lo que colocó a varios líderes occidentales en una posición incómoda, entre la cautela política y la necesidad de gestionar la relación con Washington.
El periódico señaló que el entusiasmo europeo es limitado ante un consejo que Trump describe como “el más impresionante e influyente de todos los tiempos”.
Entre las respuestas, el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, confirmó su participación, siendo el único líder europeo en hacerlo.
Desde Roma, la primera ministra italiana Giorgia Meloni afirmó que su país podría desempeñar un papel clave en un plan de paz, aunque sin aceptar formalmente la invitación.
En Alemania, el gobierno de Olaf Scholz evaluó sumarse bajo la idea de una iniciativa centrada en Gaza, pero las implicaciones financieras, el papel de Trump y el alcance global del consejo generaron preocupaciones, dada la histórica dependencia de Berlín en materia de seguridad.
Una fuente alemana advirtió que, de avanzar, podría ser “el clavo en el ataúd del derecho internacional tal como lo conocemos”.
Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, expresó cautela a través de su portavoz: “Nuestro objetivo es lograr la paz y una solución integral para poner fin al conflicto en Gaza; las discusiones continuarán esta semana”.
En Francia, el presidente Emmanuel Macron no planea aceptar la propuesta en esta etapa, citando dudas sobre la compatibilidad del consejo con los principios y estructuras de la ONU.
Diplomáticos cercanos a los preparativos indicaron que el Consejo de Paz y sus implicaciones serán debatidos en la cumbre extraordinaria de líderes de la UE el próximo jueves.
Además, las relaciones entre Europa y Washington registran tensiones adicionales, como la intención de Trump de controlar Groenlandia.