Por Omar Pereyra
Según los datos del TSE, el candidato del PDC mantiene el primer lugar en el escrutinio preliminar, seguido por Jorge Tuto Quiroga, de la Alianza Libre.
De mantenerse esta tendencia, ambos se perfilan como los candidatos que disputarían una segunda vuelta electoral, prevista para el 19 de octubre, según el calendario oficial.
La normativa electoral establece que un candidato gana en primera vuelta si obtiene más del 50% de los votos válidos, o al menos el 40% con una ventaja de 10 puntos sobre el segundo, por lo que los resultados preliminares no muestran ese margen, lo que mantiene abierta la posibilidad de una segunda vuelta programada para el 19 de octubre.
El TSE reportó que 34.026 mesas fueron instaladas en todo el país durante la jornada electoral del 17 de agosto y el proceso de conteo continúa en curso, mientras que las autoridades electorales reiteraron que el resultado oficial será publicado una vez completado el conteo.
Según RT, con casi 1,6 millones de apoyos, para un 32 % de los votos, Paz Pereira lidera los comicios de forma sorpresiva. ‘Tuto’ está por detrás con más de 1,3 millones de sufragios, que se traduce en un 26 %, con un 90 % de las actas escrutadas.
Rodrigo Paz Pereira es un senador, hijo del expresidente Jaime Paz Zamora, que no resaltaba en ninguno de los sondeos, que lo mantenían entre los últimos en intención de voto. Es economista de profesión con una maestría en Gestión Política en la American University de EEUU.
Nacido en España, Paz Pereira es un político con experiencia dilatada, en los comicios generales de 2002 fue elegido diputado y en 2015 resultó electo alcalde de Tarija, ubicado en el departamento homónimo, bajo la sigla del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR).
Esta vez es aspirante por el Partido Demócrata Cristiano (PDC), con el cual propone un salario universal para mujeres, mejoras educativas y unidad nacional para solventar las problemáticas de la nación andina.
Por su parte, Tuto Quiroga, formado como ingeniero y administrador de empresas en universidades de EEUU, fue uno de los políticos que gobernó Bolivia en una de sus épocas más turbulentas. Ejerció como jefe de Estado de forma interina (2001-2002) luego de que Hugo Banzer. Quiroga era su vicepresidente, un rol que le ha valido múltiples cuestionamientos. Banzer mandó en Bolivia de forma dictatorial entre 1971 y 1978, antes de apostar por la democracia en los 90.
Cuando Quiroga dejó el cargo en 2002, alternó la política activa con su trabajo en foros multilaterales y misiones internacionales, erigiéndose en una de las caras más visibles de la derecha latinoamericana.
Quiroga, de la Alianza Libre, tiene un plan de gobierno con «siete pilares»: salvar la economía; reactivar la producción; propiedad popular; Bolivia digital; democracia, autonomía, justicia y seguridad; política social; y reinserción internacional.