Según la organización, se trata de casi la mitad de los 17 millones de niños en edad escolar del país, atrapados en un conflicto que avanza sin tregua desde abril de 2023.
“Más de ocho millones de niños —cerca de la mitad de la población escolar— han pasado unos 484 días sin pisar un aula”, señaló Save the Children en un comunicado.
La ONG advirtió que este cierre prolongado supera incluso las interrupciones registradas durante la pandemia de covid-19, con especial referencia a casos como el de Filipinas.
El conflicto entre el ejército regular y las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) ha devastado el sistema educativo. La organización subraya que:
Muchas escuelas permanecen cerradas.
Otras han sido dañadas por los combates.
Numerosos centros funcionan como refugios para desplazados.
El país alberga cerca de siete millones de personas desplazadas, una presión adicional sobre infraestructuras ya colapsadas.
El impacto es especialmente grave en Darfur Norte, donde solo el 3% de las más de 1.100 escuelas sigue operando.
En octubre, las FAR tomaron El Fasher, la última capital regional que escapaba a su control, profundizando el colapso educativo en la zona.
El conflicto ha causado decenas de miles de muertos y, según la ONU, ha desencadenado “la peor crisis humanitaria del mundo”.
Al menos 1700 niños padecen malnutrición severa en el campamento de desplazados de Tawila, en el Norte de Darfur, uno de los mayores sitios de acogida de Sudán, a causa de los ataques y del bloqueo impuesto por las Fuerzas de Apoyo Rápido (FSR), alertó una organización local.
Según la Coordinación General de Personas Desplazadas y Refugiadas: «dos tercios de la población sudanesa necesita.