La entidad iraní calificó de insuficiente la reacción del OIEA que se limita a expresar una «profunda preocupación», actos que Irán considera crímenes de guerra.
A través de un mensaje en la red social X, Teherán advirtió que minimizar la gravedad de estas agresiones con declaraciones tibias solo alienta a los responsables de las acciones bélicas, a la vez que subrayó la responsabilidad ética del OIEA en la protección de la infraestructura nuclear pacífica frente a la ofensiva extranjera, crucial para la soberanía energética de Irán.
El ataque contra la central de Bushehr, situada al sur del país, representa el cuarto incidente de esta naturaleza desde que se iniciaron las operaciones militares de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní el pasado 28 de febrero.
Mientras el director general del OIEA, Rafael Mariano Grossi, hizo un llamado a la moderación, Irán sostiene que su programa nuclear tiene fines estrictamente pacíficos, rechazando las acusaciones de Washington y Tel Aviv que buscan justificar la agresión sistemática.
Esta escalada de violencia, que ya deja miles de muertos y heridos, evidencia una estrategia de asedio contra la soberanía tecnológica y energética de la nación persa en medio de un conflicto regional intensificado.
Desde finales de febrero, la confrontación se ha agudizado con intercambios de ataques donde Irán ha respondido lanzando misiles y drones contra objetivos vinculados a intereses estadounidenses e israelíes en la región, en acciones de defensa soberana.
La denuncia iraní subraya la urgencia de que los organismos internacionales abandonen su papel de observadores pasivos y condenen enérgicamente los ataques que ponen en riesgo la seguridad nuclear global y violan flagrantemente el derecho internacional humanitario en el marco de la actual agresión imperialista.