En su intervención durante la apertura de la 39ª sesión ordinaria de la Cumbre de la Unión Africana (UA), Guterres afirmó que es «inadmisible» que África no disponga de escaños permanentes en el Consejo de Seguridad, subrayando que «África debe ocupar un lugar y participar en todas las resoluciones relacionadas con el continente».
Estas prioridades se inscriben en el «Pacto para el Futuro», elaborado por los dirigentes africanos, precisó, destacando sus tres ejes principales: la paz, la acción económica y el clima.
En cuanto al establecimiento de la paz en la región, Guterres hizo hincapié en la necesidad de comprometerse a un cese inmediato de las hostilidades en Sudán, apoyar el diálogo político en Sudán del Sur y respetar el alto el fuego y la integridad territorial en la República Democrática del Congo.
Asimismo, subrayó la necesidad de consolidar los logros políticos y de seguridad en la República Centroafricana, promover el proceso político en Libia con el apoyo de la ONU, poner fin a la violencia en África del Oeste y el Sahel, y garantizar una financiación sostenible para la Misión de Apoyo y Estabilización de la UA en Somalia (AUSSOM).
El secretario general indicó además que la Unión Africana constituye un ejemplo de pluralismo, destacando que la asociación entre la ONU y la UA, desde el inicio de su mandato, se basa en el respeto, el diálogo y la solidaridad.
Precisó que la cooperación entre ambas organizaciones ha alcanzado nuevos horizontes durante la última década con la adopción de marcos comunes relativos a la paz, la seguridad, el desarrollo sostenible y los derechos humanos, así como con el establecimiento de nuevas alianzas.
En este contexto, recordó la decisión histórica del Consejo de Seguridad relativa a la creación de un mecanismo de financiación de las operaciones de apoyo a la paz dirigidas por la UA.
En el plano económico, Guterres evocó los desafíos financieros que afrontan los países en desarrollo, los cuales obstaculizan la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, aludiendo a las pérdidas derivadas del servicio de la deuda, los flujos financieros ilícitos y el aumento de los tipos de interés en comparación con las economías desarrolladas.
Al concluir su intervención, el secretario general de las Naciones Unidas se comprometió a seguir fortaleciendo la asociación en favor de la paz, el desarrollo sostenible y los derechos humanos en África, asegurando que el continente seguirá siendo una prioridad de su mandato.