Los organizadores reportaron más de 3 mil 300 protestas en todo el territorio estadounidense.
La manifestación principal ocurrió en Minneapolis, Minnesota, ciudad que fue epicentro de protestas contra agentes de migración y la Patrulla Fronteriza en enero pasado.
Los asistentes rechazaron la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. También, denunciaron abusos de agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), así como el alza en los precios de alimentos y combustibles.
Igualmente se registraron manifestaciones en ciudades como Nueva York, Washington D.C., Chicago y Los Ángeles.
La Casa Blanca rechazó las protestas y las calificó de “sesiones de terapia”, según expresó la vocera de la presidencia, Karoline Claire Leavitt, y aseguró que “la única gente a la que le interesan las manifestaciones es la de los reporteros a quienes les pagan para cubrirlas”.
La tercera edición de la marcha “No Kings” también tuvo expresión en México. Activistas, estudiantes y estadunidenses radicados en Ciudad de México marcharon por Paseo de la Reforma rumbo a la Embajada de Estados Unidos, lanzando consignas como «Fuera Trump» y «Fuera racismo»; también criticaron las políticas migratorias de Trump y su implicación en el caso Epstein.