El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, lamentó que estas prácticas habituales de Estados Unidos «han causado múltiples dificultades» a Cuba, que recientemente ha sido calificado por el presidente Trump como un peligro para la seguridad de Estados Unidos, de ahí las últimas medidas coercitivas.
Es por ello que Peskov ha señalado que están negociando con los «amigos cubanos para encontrar posibles soluciones a estos problemas», o al menos para poder prestar ayuda tanto como les sea posible, según recoge la agencia rusa TASS.
Durante el último mes la situación de la isla se ha visto aún más perjudicada, después de que Estados Unidos detuviera en Caracas, en una ya histórica operación militar, al presidente venezolano, Nicolás Maduro. Hasta entonces, el Gobierno bolivariano se había encargado de ayudar a Cuba con el suministro de combustible.