“El Discombobulator (‘desorientador’, en español). No se me permite hablar sobre ello”, declaró en la entrevista. “Nunca lanzaron sus cohetes. Tenían cohetes rusos y chinos, y no lograron disparar ni uno. Nosotros llegamos, ellos presionaron botones y nada funcionó. Estaban listos para nosotros“, agregó.
A principios de esta semana, el presidente estadounidense mencionó en varias ocasiones armas “de las que nadie sabe“. Y yo digo que probablemente sea mejor no hablar de ello, pero tenemos armas increíbles. Fue un ataque increíble. No olviden que esa casa estaba en medio de una fortaleza, una base militar”, afirmó en una entrevista con News Nation.
Además, volvió a presumir de este armamento durante su discurso en el Foro Económico Mundial de Davos. “Hace dos semanas vieron armas de las que nadie había oído hablar. No pudieron dispararnos ni un solo tiro“, señaló.
Agresión de EE.UU. y secuestro de Maduro
Bajo el pretexto de la lucha contra el narcoterrorismo, EE.UU. lanzó el pasado 3 de enero una agresión militar masiva en territorio venezolano, que afectó a Caracas y los estados de Miranda, Aragua y La Guaira. La operación concluyó con el secuestro de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados a Nueva York. Los lugares atacados fueron principalmente de interés militar, donde estaban desplegados aparatos de defensa aérea y sistemas de comunicaciones, aunque también se alcanzaron zonas urbanas y hubo víctimas civiles.
Caracas calificó las acciones de Washington como una “gravísima agresión militar” y advirtió que el objetivo de los ataques “no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la nación”.