Donald Trump, por su parte, declaró que Estados Unidos concluirá su campaña militar en Irán “en dos o tres semanas” y dijo que estaba considerando dejar la OTAN por el “fracaso” de los aliados para apoyar la ofensiva contra Irán.
El estrecho de Ormuz ha estado bloqueado de facto por Irán desde que comenzaron los ataques israelíes y estadounidenses a fines de febrero, lo que ha provocado un aumento en los precios mundiales de la energía debido a las restricciones de tránsito en este corredor marítimo clave para las exportaciones internacionales de petróleo.
El jefe del Comité de Seguridad Nacional del parlamento iraní, Ebrahim Azizi, publicó un mensaje en X dirigiéndose a Donald Trtump: “El estrecho de Ormuz se reabrirá, sin duda, pero no para usted; se abrirá para quienes cumplan con las nuevas leyes de Irán”.
Azizi declaró: “Trump finalmente ha logrado su sueño de ‘cambio de régimen’ pero en el ámbito marítimo de la región”. Y, refriéndose al período posterior a la Revolución iraní de 1979, agregó: “47 años de hospitalidad han terminado para siempre”.
Asimismo, según informaron los medios estatales iraníes, el Comité de Seguridad Nacional de Irán aprobó un plan para cobrar peaje a los buques que transiten por el estrecho de Ormuz.
Actualmente Irán cobra a ciertos buques unos US$2 millones para cruzar la vía marítima.
En respuesta a un plan de 15 puntos propuesto por EE.UU. para poner fin a la guerra, Irán exigía el reconocimiento internacional al ejercicio de su autoridad sobre Ormuz.
Trump aseguró que Estados Unidos había alcanzado su objetivo de limitar la capacidad de Irán para obtener un arma nuclear y que ahora Estados Unidos está “completando el trabajo”.
Según Trump, los líderes iraníes están “suplicando llegar a un acuerdo” con Estados Unidos para poner fin a la guerra,
Irán ha negado anteriormente estar negociando con EE.UU. y el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghaci, lo reiteró en una entrevista con Al Jazeera.
Araghchi declaró que “no tenía fe” en las conversaciones con Washington. Dijo que Teherán ha intercambiado mensajes con Washington y con el enviado especial de EE.UU. Steve Winkoff, pero que “no hay negociaciones” y que Irán “no tiene ninguna confianza en Estados Unidos”.
En un video el Secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, intentó argumentar las declaraciones de Trump de que EE.UU. había logrado su objetivo de impedir el desarrollo de Irán de un arma nuclear.
Pero su argumento se basó en las afirmaciones de que la degradación de las armas convencionales iraníes era suficiente para evitar que Teherán fabricara una bomba.