Al invitar a Trump a un diálogo sobre el proceso electoral, la mandataria precisa entre los posibles temas “sus pronunciamientos públicos en la red social X a favor del ciudadano Nasry Asfura, los cuales influyeron negativamente en el desarrollo del proceso democrático y afectaron a nuestra candidata”, refiriéndose a Rixi Moncada, del partido Libre.
Enumerando las razones para la aprobación y publicación del decreto en el Diario Oficial “La Gaceta”, lo cual le da fuerza legal y anula la declaratoria oficial del CNE del pasado 30 diciembre, Castro comienza señalando que el ente electoral “se ha negado injustificadamente a realizar el escrutinio de 4.774 actas, que representan el voto de 1.558.689 ciudadanas y ciudadanos en los tres niveles electorales”.
Esa omisión —subrayó Xiomara Castro—“usurpa la soberanía popular, al desconocer sin causa legal el voto de más de un millón de hondureños que acudieron a las urnas”.
Es, denunció, una grave violación de la Constitución de la República, “que estoy obligada a cumplir y defender hasta el último día de mi mandato, el cual culmina como lo manda la Constitución y como lo he prometido el 27 de enero de 2026, ni un día más ni un día menos”.
La mandataria recuerda que el CNE no resolvió 292 impugnaciones presentadas en tiempo y forma a nivel nacional, “relacionadas con inconsistencias, adulteración de actas, votos planchados, urnas infladas”, y que “más de 500.000 votos no tienen respaldo biométrico”, a lo cual se suman alteraciones del sistema TREP, fraude y compra de votos, “dejando en absoluta indefensión a las y los candidatos de los tres niveles electorales”.
“Peor aún, el Tribunal de Justicia Electoral (TJE), en abierta violación de la ley, sin integrar su pleno y actuando únicamente con dos magistrados, negó el derecho fundamental al conteo de los votos emitidos y a 435 urnas, correspondientes al alcalde de la capital, Jorge Aldana, y a varios candidatos más”, añadió.
Al reiterar que más de un millón de electores han quedado en estado de indefensión, Castro señala que se ha desconocido así “el ordenamiento jurídico que manda y obliga el conteo de todos los votos, de cada acta y de cada junta receptora de votos”.
En una declaración de principios y de apego a la legalidad y la transparencia, la presidenta de Honduras declaró que “no seré cómplice del cinismo institucional de órganos electorales creados para garantizar el derecho a elegir y ser electo, que, después de la dolorosa historia de fraudes que ha vivido Honduras, especialmente en 2017, han vuelto a abdicar frente a la injerencia extranjera, en un entorno de amenazas a Estados soberanos”.
Una crisis ética y democrática
Al dirigirse al pueblo hondureño en su mensaje, la presidenta Xiomara Castro sostuvo que lo que ocurre en el país centroamericano “no es una crisis de leyes; es una crisis de ética, de moral y de valentía democrática y republicana. Es el abandono del deber de construir patria sobre el principio más sagrado: la independencia nacional y el voto del pueblo”.
Denunció que “los diputados autoconvocados, beneficiarios directos de esta grave traición a la democracia, también se niegan a contar las actas y los votos, cerrando el paso a la verdad electoral y sepultando la voluntad popular”.
“Por esas razones de dignidad histórica, explicó, sanciono con mi firma el Decreto Legislativo No. 58-2025, que ordena el escrutinio y conteo de los votos que no se quieren contar y fueron emitidos por el pueblo hondureño el domingo 30 de noviembre, dejando constancia de mi apego irrestricto a la voluntad del votante y a la soberanía de Honduras, y que respeto la alterabilidad en el ejercicio de la presidencia”.
Al final del mensaje, la mandataria se refirió a “falsas informaciones que circulan” y a un “reciente mensaje del Departamento de Estado”, que le llevan a considerar “indispensable” invitar “formalmente” a Trump “a una audiencia o llamada directa, para abordar con responsabilidad, respeto mutuo y transparencia la situación electoral de Honduras”.
Este sábado, tras ser publicado en el Diario Oficial “La Gaceta” el decreto que instruye el reconteo voto por voto, la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de EE.UU. afirmó en X que “los intentos para ilegalmente revertir la elección de Honduras tendrán serias consecuencias” para el país centroamericano.