En su intervención, el jefe de Estado subrayó que no existe posibilidad de entendimiento bajo condiciones de presión, amenazas o imposiciones políticas, y recordó que esta ha sido una postura sostenida por Cuba durante más de seis décadas de relaciones bilaterales marcadas por tensiones diplomáticas debido a la hostilidad imperialista.
Díaz-Canel afirmó que Cuba no aceptará negociaciones basadas en chantajes o condicionamientos, al tiempo que reafirmó la voluntad del país de avanzar hacia una relación bilateral más estable, siempre que se respeten los principios de soberanía nacional y no injerencia en los asuntos internos.
“El diálogo es posible, pero debe darse entre Estados soberanos en igualdad de condiciones”, enfatizó el Presidente cubano, quien sostuvo que cualquier proceso de acercamiento debe construirse sobre bases de reciprocidad y reconocimiento mutuo.
Díaz-Canel: “El pueblo de Cuba no es antimperialista por manual; el imperialismo nos hizo antimperialistas”
Miguel Díaz-Canel afirmó que el carácter antiimperialista del pueblo cubano no responde a consignas teóricas ni a construcciones ideológicas artificiales, sino a una experiencia histórica marcada por la agresión, el intervencionismo y las políticas de presión externa, durante el acto de homenaje a los 32 combatientes caídos en el reciente ataque contra Venezuela.
Desde la Tribuna Antimperialista de La Habana, el mandatario sostuvo que la postura antimperialista de Cuba es el resultado directo de décadas de confrontación con políticas de hostilidad promovidas desde Washington, y forma parte de la memoria histórica de resistencia nacional.
Díaz-Canel señaló que el pueblo cubano ha construido su conciencia política a partir de vivencias concretas, entre ellas el bloqueo económico, las acciones encubiertas, las agresiones militares y los intentos de aislamiento internacional.
“El imperialismo nos hizo antimperialistas”, expresó el jefe de Estado, al subrayar que la defensa de la soberanía nacional ha sido una constante desde las guerras de independencia del siglo XIX hasta la actualidad.
Recordó que cada etapa histórica ha reforzado el sentido de resistencia colectiva y la necesidad de unidad frente a presiones externas.
Las declaraciones se produjeron en el marco del acto de homenaje a los combatientes cubanos fallecidos en territorio venezolano, donde el Presidente también destacó que la defensa de Venezuela forma parte de la defensa de la dignidad regional y de la soberanía latinoamericana.
«Nuestros bravos combatientes, con armas convencionales y sin más chalecos que su moral y su lealtad al compromiso con la misión que cumplían, pelearon hasta morir y golpearon a sus adversarios».
Díaz-Canel reiteró que los combatientes caídos “defendieron no solo la soberanía venezolana, sino también la paz regional y el honor de Cuba”, calificando su sacrificio como una expresión del internacionalismo cubano.
El mandatario recordó que Cuba ha promovido activamente la declaración de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, aprobada en la Cumbre de la CELAC celebrada en La Habana, destacando el compromiso histórico del país con soluciones diplomáticas a los conflictos internacionales.
Sin embargo, precisó que esta vocación pacífica no implica renunciar al derecho legítimo de defensa. “La paz no significa debilidad”, señaló, al reafirmar que Cuba responderá con firmeza ante cualquier agresión externa.
Durante el acto, Díaz-Canel también hizo referencia al actual contexto internacional, marcado por tensiones geopolíticas y conflictos armados, afirmando que la unidad nacional constituye el principal escudo del país frente a presiones externas.
El Presidente concluyó su intervención reiterando que Cuba mantiene abierta la puerta al diálogo diplomático con Estados Unidos, pero advirtió que no aceptará fórmulas que impliquen renuncias a su proyecto político, su soberanía o su independencia.