El mandatario brasileño sostuvo que se opone a cualquier tipo de injerencia externa y vinculó su postura a otros conflictos internacionales recientes. “Yo estaré en contra de una invasión de Cuba, como estuve en contra de la de Venezuela, de Ucrania, de Gaza. Estoy en contra de la de Irán”, afirmó Lula, al insistir en que la integridad territorial de los Estados debe ser respetada.
Durante su intervención, también amplió su mensaje al rechazo general a las intervenciones militares: “Estoy en contra de cualquier intervención en cualquier país… en Cuba, en Alemania, en Brasil, en cualquier lugar”, subrayó el presidente brasileño, defendiendo la vía diplomática como herramienta para resolver conflictos.
Lula aprovechó además para referirse a la situación de la isla caribeña, recordando que Cuba ha vivido durante décadas bajo un bloqueo económico que calificó como una “vergüenza mundial”, y abogó por mayor diálogo internacional en lugar de sanciones o acciones militares.
En ese sentido, insistió en su visión de las relaciones internacionales basada en la autodeterminación: “Yo quiero que Estados Unidos sea del modo que ellos quieren ser… y que cada país se organice como su sociedad decida”, expresó el mandatario.
Sus declaraciones se producen en un contexto de debate internacional sobre la política hacia Cuba y posibles escenarios de escalada en la región, con llamados paralelos desde distintos gobiernos europeos y latinoamericanos a evitar nuevas intervenciones militares.