El informe detalla que solo el siete por ciento de la infraestructura agrícola continúa operativa. Los sistemas de agua presentan un deterioro severo y numerosos pozos quedaron inutilizados, lo que agrava la crisis.
Además, la organización advierte que el aumento de la salinidad del suelo y las filtraciones de aguas residuales convirtieron amplias zonas de cultivo en terrenos improductivos.
Mercy Corps subraya que esta devastación no constituye únicamente un desastre ambiental, sino que está directamente vinculada a la crisis alimentaria que enfrenta la población gazatí.
El grupo internacional alertó que la recuperación total de las tierras agrícolas podría tardar muchos años, y que incluso podría verse imposibilitada si continúan las restricciones israelíes a la entrada de bienes y equipos esenciales, o si no se aborda la contaminación del suelo y del agua.
Mercy Corps es una organización humanitaria internacional que trabaja en contextos de crisis, conflictos y desastres para ayudar a las comunidades a reconstruir entornos seguros y productivos.