Con estas palabras, el canciller iraní ha elevado el tono de advertencia de Teherán en un momento marcado por el despliegue de fuerzas estadounidenses en Asia Occidental y el deterioro continuo de las relaciones entre ambos países.
En su declaración, Araqchi ha subrayado que la capacidad de respuesta militar de Irán se ha visto reforzada a partir de experiencias recientes. Según ha afirmado “las valiosas lecciones aprendidas de la Guerra de los 12 Días nos han permitido responder con mayor fuerza, rapidez y profundidad” en alusión al ataque estadounidense que, según Teherán, fue no provocado y tuvo como objetivo instalaciones nucleares iraníes el pasado junio.
A pesar de su firme advertencia, el jefe de la Diplomacia persa ha reiterado la disposición de Irán de mantener una vía diplomática en el ámbito nuclear. “Al mismo tiempo, Irán siempre ha acogido con satisfacción un acuerdo nuclear mutuamente beneficioso, justo y equitativo, en pie de igualdad y libre de coacción, amenazas e intimidación, que garantice los derechos de Irán a la tecnología nuclear pacífica y garantice la ausencia de armas nucleares”, ha señalado.
En este marco, Araqchi ha insistido en que la República Islámica nunca ha incorporado armas nucleares en su estrategia de seguridad nacional y tampoco ha intentado adquirirlas.
Las declaraciones del ministro iraní se producen después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no descartara públicamente la posibilidad de una acción militar contra Irán ni un eventual cambio de liderazgo, en caso de que no se llega a un acuerdo sobre armas nucleares.
Las autoridades iraníes han reiterado su condena a las repetidas amenazas de Trump, además de repudiar su apoyo e incitación a los terroristas que organizaron los disturbios a comienzos de enero en Irán, los cuales dejaron 3117 muertos, entre ellos 2427 civiles y miembros de las fuerzas de seguridad.