Frente a estas declaraciones, Petro rechazó de manera tajante los señalamientos y reiteró que su presencia en territorio ecuatoriano obedeció exclusivamente a compromisos institucionales. Por ello, anunció que acudirá a instancias legales y enfatizó el impacto de las acusaciones en su imagen pública.
En su pronunciamiento, el mandatario colombiano también se refirió a su visita a Ecuador durante la posesión presidencial de Noboa, detallando las condiciones de seguridad en las que se desarrolló su estadía. Según explicó, contó con protección que el ejército ecuatoriano en todo momento, día y noche, me cuidaran en Manta, a donde fui el día de su posesión, a la que asistí y me trató con displicencia solo porque pedí la libertad del preso político Jorge Glas, ciudadano colombiano y exvicepresidente de la República del Ecuador”.
Petro añadió que, además del acompañamiento del ejército ecuatoriano, también estuvo protegido por su esquema de seguridad, cuyos integrantes —indicó— pueden dar testimonio de lo ocurrido: “No solo me acompañó el ejército ecuatoriano a Manta, sino mi escolta de la fuerza pública colombiana que pueden declarar bajo gravedad de juramento”.
El jefe de Estado cuestionó que su visita haya sido interpretada como sospechosa y defendió tanto el destino como las condiciones de su estancia. “No sé si ir a algún lugar del Ecuador implique la sospecha de contactos oscuros. Manta es un lugar hermoso que vale la pena conocer”, expresó. Asimismo, describió el sitio donde se alojó: “Al lugar donde estuve llegó la prensa colombiana y no encontraron ni lujo ni estridencias, ni condominio estrambótico, solo una cabaña de madera que fue un buen lugar donde mirar el mar”.
De igual forma, Petro se refirió al caso del exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas, cuya situación calificó como preocupante. “A Jorge Glas lo mantienen en condiciones de extrema desnutrición y le he solicitado a Noboa que se nos entregue a Colombia”, afirmó.
Asimismo, el mandatario anunció que divulgará información relacionada con las acciones de su gobierno frente al crimen organizado, con el fin de responder a los cuestionamientos :“Publicaré la lista de ecuatorianos extraditados por mí mismo a diferentes países y capturados en Colombia para que no quede duda de nuestra actividad”.
Petro concluyó asegurando que: “Hay una orden de una oficina extranjera en Ecuador y Colombia y de la oposición colombiana de Uribe contra mí, tal como pasó con el lobby que hicieron en la oficina de Marco Rubio y las oficinas de la extrema derecha en la Florida”.